El primer dia fue realmente doloroso... me cayeron por sorpresa, venian de todas partes... del ropero, de la cama, de las guitarras... aquel ataque no era casual, estaban organizados. Escapé como pude entre las pelusas y cerré la puerta... la guerra habia comenzado.
Para el segundo día yo ya estaba armado con mi escopa y mi pala... abrí la puerta y entre rápidamente para aprovechar la confusión y empecé a barrer a toda velocidad. Juro que de verdad pensé que estaba ganando esa batalla, pero en realidad lo que estaba haciendo era ¡¡crear una SUPERPELUSA mucho mas grande y poderosa!!. Estoy seguro de que me habló y me dijo que nunca mas volviera a atreverme a entrar en mi habitación. Por supuesto, huí nuevamente, dejando atras la escoba y la pala.
Hubo un dia de tregua. Aproveché para comprar un aspirador con el que poder vencer a esa superpelusa poder llegar hasta aquí y hablar contigo, querido lector. El siguiente día sería el dia de la victoria final.
Cuarto día de invasión. O vencía hoy, o moriria en el intento. Enchufé mi genuino aspirador y me dispuse a atacar... abrí la puerta... y ahí estaba, mirandome con esos ojos esponjosos que solo las pelusas tienen... le apunté con mi aspirador a la par que dije esas palabras que me había preparado para ese momento... "¡¡Hasta Luego Lucaaassrll!!" y encendí mi aspirador... o no.
En este momento me di cuenta de que no sabia como encender mi aspirador, pues en su interfaz habia un problema muy gordo en la frontera de evaluación. No tenia boton de On/Off. Como se puede observar en la imagen, lo único que tiene es una especie de rueda, que tiene incluso marcado un sentido de giro de minima a máxima potencia (Flecha roja). Entonces podemos pensar que en el minimo se apagará, y que al mover un poco la rueda empezará a funcionar. Nada mas lejos de la realidad, por mucho que gires la rueda, eso no arranca. La forma de encenderlo es APRETANDO (flecha amarilla)la rueda, como si fuera un botón. No hay nada que nos lo indique, y además la forma de rueda y la señal de debajo nos induce a pensar que la rueda es para girarla, no para nada mas, por lo que es un error de expectativas.

La batalla tenía toda la pinta de estar perdida. La pelusa se abalanzó sobre mi, siendo yo incapaz de hacer funcionar ese maldito cacharro. Pero un golpe de escoba me salvó la vida... de repente mi querida escoba cayó sobre mi cabeza (ocasionandome un chichón) y seguidamente sobre el botón e hizo funcionar la aspiradora, absorbiendo por completo a la pelusa mientras de fondo sonaba "Ghostbusters".
Han pasado ya varios dias, y aun me sorprendo de lo afortunado que fui yo, y usted, querido lector, de ese escobazo final. Sin mas, me despido. Espero que si un día, usted se encuentra en la misma situación que yo, no necesite de ese "golpe" de suerte (porque fue, creame, bastante doloroso).



